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SEDNA: ¿PLANETA O PLANETOIDE? por
Antonio Sánchez Ibarra Marzo
16, 2004 
Este
lunes 15 de marzo, la agencia espacial NASA anunció el descubrimiento
del objeto más distante jamás observado en el Sistema Solar: Sedna
(2003 VB12). Tal objeto, descubierto en una
imagen obtenida con la célebre cámara Schmidt "Samuel Oschin"
del Observatorio de Monte Palomar y posteriormente confirmado por varios
telescopios incluyendo el telescopio infrarojo espacial Spitzer, se
encuentra a una distancia aproximada de 13 mil millones de kilómetros y
próximo al perihelio, lo que será su menor distancia al Sol en su
órbita y que esta en el rango de 76 veces la distancia de la Tierra al
Sol o 76 Unidades Astronómicas. En comparación, la distancia media de
Plutón al Sol es de 5913 millones de kilómetros. Bautizado
como "Sedna", diosa esquimal del océano, el objeto por
fortuna se encuentra próximo a su perihelio o menor distancia al Sol en
su órbita, ya que con una órbita muy excéntrica, su afelio determina
una distancia diez veces mayor que la actual, cercana a los 130 mil
millones de kilómetros. A tal distancia hubiera sido muy difícil de
captarse aún con grandes telescopios. El
accidental descubrimiento realizado por Mike Brown y Chad Trujillo del
Observatorio Gemini, junto con David Rabinowitz de la Universidad Yale,
ocurrió al percibir un débil objeto moviéndose lentamente en el fondo
de estrellas. El análisis de tal movimiento permitió ubicarlo a la
distancia señalada, convirtiéndolo así en el objeto más distante
jamás observado dentro de nuestro Sistema Solar. Adicionales
observaciones han permitido determinar algunos otros parámetros aunque
en forma preliminar: su coloración es notablemente rojiza aunque menos
que la del planeta Marte; su diámetro esta en el rango entre los 1600 y
los 2000 km (poco más que la mitad del diámetro de la Luna); su
temperatura es muy próxima a los 240 grados centígrados bajo cero y
tarda 10,500 años en dar un giro en torno al Sol, el cual, desde Sedna,
podría ser eclipsado con la cabeza de un alfiler. Se plantea también
la posibilidad de que contara con un satélite. Lo
cierto es que, aunque en todo momento, tanto en la rueda de prensa como
en el boletín oficial el cuerpo fue siempre tratado como
"objeto", minutos después comenzó a circular la noticia en
medios electrónicos del descubrimiento de "un nuevo planeta"
o "el décimo planeta" del Sistema Solar. El mismo tenor se
presenta hoy en medios impresos. Esto obliga a
clarificar definiciones que permitan dimensionar este descubrimiento
que, por otra parte, es sumamente importante al estar encontrando, de
hecho, el primer objeto de la región interna de la hipotética Nube de
Oort, donde se supone existe una gran cantidad de cometas. La Nube de
Oort esta mucho más lejana que el Cinturón de Kuiper, un anillo
similar al cinturón de asteroides que existe entre las órbitas de
Marte y Júpiter, pero más allá de la órbita del planeta Plutón. El
termino planeta se aplica a todos los objetos que orbitan
alrededor de una estrella y que no alcanzaron la masa suficiente para
iniciar una reacción nuclear. El promedio de masa para considerar un
objeto como planeta es menor a 13 masas del planeta Júpiter. A
partir del término planeta, se han derivado definiciones particulares
para los objetos del Sistema Solar, tales como planetas terráqueos,
planetas jovianos, planetas gigantes, planetoides y planetas menores. Planetas
terráqueos se aplica a aquellos que tienen una superficie y un tamaño
aproximado al de la Tierra, como son Mercurio, Venus y Marte. En algunos
casos se incluye a Plutón. Planetas jovianos o
gigantes se utiliza para cuerpos que en gran parte son gaseosos, como
Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. Al
descubrirse Ceres el 1 de enero de 1801 y posteriormente otros cuerpos
similares, se comenzó a utilizar el calificativo de planetoide o
asteroide, como cuerpos similares a los planetas pero de mucho menor
tamaño. En la actualidad el más utilizado es asteroide y en ocasiones
planetoide se aplica a los asteroides más grandes. Como
causa del descubrimiento de los primeros objetos del Cinturón de Kuiper
a partir de 1992 en las cercanías del planeta Plutón, algunos incluso
mayores que Ceres, se desató la controversia
de si Plutón debería continuar siendo considerado o calificado como
planeta y no como planetoide o asteroide. Hay que recordar que el
diámetro de Plutón es cercano a los 2400 km. La
discusión si Plutón es simplemente un objeto del cinturón de Kuiper
se ha mantenido y normalmente resurge ante el descubrimiento de nuevos
cuerpos. Sin embargo, pesa la tradición de ser considerado planeta
desde su descubrimiento en 1930. Lo cierto es
que Sedna, por ahora no puede ser considerado como planeta y el término
más conveniente a aplicar hacia este objeto es el de planetoide. Por
otra parte, no es un objeto del cinturón de Kuiper, pero tampoco, como
declara el especialista David Jewitt, puede ser considerado como
perteneciente a la Nube de Oort, sino un objeto que por influencia
gravitacional, quizá como muchos otros, quedó ubicado en una órbita
intermedia entre el cinturón de Kuiper y la Nube de Oort, sin descartar
también, como lo plantea Jewitt, que se hubiese formado, por su masa,
mucho más cerca del Sol y posteriormente expulsado a las lejanías del
Sistema Solar. Algo que hay que resaltar, es la
capacidad actual de los telescopios y detectores para captar objetos tan
distantes. Esto nos hace pronosticas que las sorpresas continuarán e
irán en aumento en los próximos años, en cuanto al descubrimiento de
nuevos objetos a grandes distancias en nuestra vecindad, el Sistema
Solar.
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